Se pone fin a la definición de retraso mental

En el XV Congreso Nacional de Psiquiatría, que se celebra en Oviedo y que ha sido organizado por la Sociedad Española de Psiquiatría, Sociedad Española de Psiquiatría Biológica y la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental, finalmente se ha anunciado la desaparición del término “RETRASO MENTAL”.

Este anuncio ha sido realizado por Geoffrey M. Reed, director de proyectos del departamento de Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud (OMS) durante su intervención en la jornada de apertura del citado congreso.

A partir de ahora se cambia la denominación por la de “TRASTORNO DEL DESARROLLO INTELECTUAL” y también se modifica el modelo de evaluación. Este cambio en el modo diagnóstico, de intervención y de definición, suponer un paso adelante en la modernización y adaptación de conceptos médicos a la realidad actual. Se pretende que este nuevo modelo de clasificación diagnóstica de una mayor importancia en la capacidad de desenvolvimiento en la vida diaria de las personas que tienen este trastorno.

Los niños que han conseguido que los síntomas del autismo desaparezcan

LOS NIÑOS QUE HAN CONSEGUIDO QUE LOS SÍNTOMAS DEL AUTISMO DESAPAREZCAN.

Actualmente, el trastorno del espectro autista se considera una condición para toda la vida. Sin embargo, cada vez más estudios defienden la posibilidad de que los síntomas se superen.

El autismo o, mejor dicho, el trastorno del espectro autista, es uno de los desórdenes psicológicos que más preocupan a los padres del siglo XXI. En nuestro país (ESPAÑA), tal y como explicaba Autismo España, unos 50.000 escolares lo padecen. Es decir, aproximadamente, uno por cada 150. Se ha llegado a hablar de “epidemia de autismo” para referirse al aumento de casos durante las últimas cuatro décadas, que muchos aseguran no corresponde a un crecimiento del número de personas con dicha condición sino, simplemente, a que se producen más diagnósticos.

Por ello resulta particularmente interesante el caso de los niños que consiguen dejar atrás los síntomas del autismo, de manera que, si nadie conoce su condición, nunca dirían que sufren el trastorno del espectro autista. Un artículo publicado en Spectrum News data entre el 2 y el 25% el número de pequeños que han logrado deshacerse de los problemas de comunicación y los comportamientos repetitivos asociados con el autismo. En él, Siri Carpenterdetalla las últimas investigaciones sobre el tema y se pregunta si, en realidad, no deberíamos revisar nuestros prejuicios acerca de lo que es el autismo.

Conversando sobre vacunas y trastornos del espectro del autismo

Los casos recientes de Sarampión y Difteria en países desarrollados han llamado la atención nuevamente a un debate que parece nunca terminar: el de las vacunas. Los grupos anti-vacunas han logrado expandir su información y reclutar un buen número de padres que se niegan a vacunar a sus hijos con argumentos poco sólidos y reclamando su derecho a decidir, sin embargo no toman conciencia que su derecho a decidir por “no vacunar” pone en riesgo a la población que sí ha decidido aceptar esta medida tan exitosa de salud pública como es la vacunación.

Cuando parece que se ha explicado a cabalidad y las cosas han quedado lo suficientemente claras, apenas es el momento en que nos damos cuenta que hay que volver a explicar todo como que si nunca lo hubiésemos hecho. Esto sucede con el tema de las vacunas: las discusiones vuelven una y otra vez, se necesita dar las mismas explicaciones y al final unos comprenden y otros no quieren comprender.

Las vacunas han supuesto un salto tremendo en la salud de la humanidad, son una medida de salud preventiva sencilla y barata que han permitido la erradicación de enfermedades como la Viruela y que van en camino de erradicar otras como la Poliomielitis. Sin embargo, como toda medida innovadora, están sujetas a la resistencia de muchas personas y tienen que llevar el ataque de sus detractores, ataque que no suele resistir el tiempo y tampoco el escrutinio científico.

El interés en los juguetes predice la efectividad de los tratamientos para niños con autismo

Aquellos niños que juegan con un número limitado de juguetes muestran un mayor desarrollo de sus habilidades de comunicación siguiendo un tratamiento guiado por sus padres, frente a aquellos que reciben otros tratamientos de tipo comunitario.

Este artículo es el primero que examina ese tipo de tratamiento para el autismo – denominado ‘Hanen’s More Than Words’ – para niños menores de 2 años de edad que muestran una sintomatología temprana del Trastorno del Espectro Autista (TEA). Detectados de forma precoz y tratados mediante una correcta terapia conductual, los signos del autismo pueden mejorar drásticamente.

Dicha investigación de la que vamos a hablar, apareció digitalmente el 22 de Marzo en la ‘Journal of Child Psychology and Psychiatry’ (‘Revista de la psicología y psiquiatría infantil’). ‘Este informe añade a nuestro reciente conocimiento qué intervenciones funcionan para cada niño. Nos ayudará a asignar a cada niño la intervención correcta de forma que no pierdan tiempo en tratamientos que no son los adecuados para ellos’, dice una de las coautoras Wendy Stone, directora del Centro de Autismo de la Universidad de Washington (Seattle).

El hermano del niño con Trastorno del Espectro Autista

Las relaciones entre hermanos cambian con la edad y la maduración. El proceso de acceso, como factor importante que crea vínculo afectivo, se relaciona con una serie de variables (edades parecidas, mismo género, y compartir muchas actividades) que no requieren ser necesarias, pero sí que incrementan la probabilidad de una conexión más fuerte entre hermanos. Teniendo presente que un vínculo más fuerte no significa siempre un vínculo más feliz.

Esta formación del vínculo y configuración de relaciones entre hermanos varía en función de las distintas etapas del ciclo vital:

1- Primera infancia. En esta etapa encontramos las bases de la conexión, que variará a medida que vamos creciendo.

La aparición de un nuevo miembro en la familia provoca muchos cambios repentinos en todo el entramado de la dinámica familiar, sobre todo, para un hermano mayor, que verá afectado el tipo y tiempo en su relación con sus padres y que suele provocar temporalmente cambios de conductas, que se desvanecen con la aceptación de nuevo hermano.

Atención temprana y familia

El diagnóstico de trastorno del espectro autista supone un proceso de asimilación de una nueva y compleja realidad, suponiendo una ruptura con las expectativas que se habían creado al hecho de tener un hijo.

Tras en shock inicial, que dificulta la asimilación de información, debemos producir un efecto positivo en la familia y brindar toda la ayuda necesaria a la familia ante esta nueva situación.

En Atención temprana, hay que crear lazos y trabajar conjuntamente con la familia, a la misma vez, siendo objeto de la intervención junto al niño. Los equipos de atención temprana deben de procurar la cohesión familiar y proporcionar en acompañamiento que se requiere ante esta nueva situación.

El objetivo principal de la intervención familiar es ayudar a los padres a superar las distintas etapas de la aceptación de la nueva realidad y atender a sus demandas y necesidades de información y formación. La información debe referirse al trastorno del espectro autista en general y a la situación del niño en particular, dando esta información de forma gradual por parte de los profesionales de atención temprana, de forma que la familia pueda ir asimilándola e interpretándola adecuadamente. Resulta fundamental lograr el ajuste de las expectativas de los padres a las posibilidades reales del niño y de la intervención.

Proceso de adaptación ante el diagnóstico de un hijo con trastorno del espectro autista

Es un hecho bien conocido que el diagnóstico de un hijo con algún tipo de minusvalía física o psíquica grave, supone un factor importante de alteración en la dinámica familiar.

Tener un hijo es el acontecimiento más importante para los padres, los vínculos afectivos entre padres e hijos, así como las emociones que se producen son muy intensas. El hecho de que ser padres es algo habitual, no significa que sea fácil y cuando el hijo tiene alguna dificultad grave, todo puede resultar especialmente difícil (Paniagua, 1999).

El autismo es un trastorno del neurodesarrollo que se manifiesta durante los primeros años de la vida y es infrecuente que se diagnostique antes de los 2 años edad, en muchos casos mucho más tarde; la cuestión es por qué no se identifica cuando los niños son bebés y existen diversas razones para que esto sea así:

Diversidad, inclusión y convivencia: valores a transmitir a los niños para que entiendan qué son los Trastornos del Espectro Autista.

Es primordial sensibilizar a la sociedad sobre los Trastornos del Espectro Autista (TEA), para que conozcan la realidad de este trastorno y erradicar los falsos mitos que los rodean. Para hacer esta labor de conciencia debemos empezar por los más pequeños; debemos explicar a los niños qué es el Autismo, de una manera comprensible, adaptándonos a su edad, para que si algunos de sus compañeros tiene TEA, le puedan ayudar y conocer las diferencias.

Tenemos que explicar a los niños como comunicarse con él para que así lo intenten ayudar y lo integren en el grupo. Debemos intentar que los niños lo incluyan en su círculo de iguales y entiendan las diferencias. Si logramos que los niños entiendan la diversidad como algo enriquecedor, educaremos en respeto y valores. Si conseguimos transmitirle a estos niños que la diferencia es algo bueno, nos daremos cuenta que sus valores crecerán, aprenderán lo que es el respeto, y pondremos fin a muchas situaciones de acoso escolar que los niños con Trastorno del Espectro Autista sufren en el colegio. Transmitir valores es educar, y debemos poner todo nuestro empeño en que vean que la diferencia entre personas es normal, que todos somos diferentes.

Alumnos con necesidades educativas especiales y respuestas educativas adecuadas para una escuela inclusiva

El concepto de necesidades educativas especiales (NEE) se acuñó desde los años 70, pero comenzó a hacerse popular por el Informe Warnock en 1980, elaborado por la Secretaría de Educación del Reino Unido en 1978. En este artículo se hace hincapié en las ayudas y apoyos que necesitan algunos alumnos. El concepto de Necesidades Educativas Especiales pretende sustituir al concepto de Educación Especial. Necesidades educativas especiales resalta el concepto de educación básica como un servicio que se presta a los ciudadanos para que estos alcancen sus máximas potencialidades, y en consecuencia el sistema está obligado a proporcionar apoyos, medios técnicos y humanos para compensar los déficits de los alumnos en el acceso a los aprendizajes básicos indispensables para hacer frente a la vida adulta. Por lo tanto las Necesidades Educativas Especiales son ayudas o apoyos (recursos humanos, materiales, etcétera), para adecuar el modelo pedagógico a las necesidades específicas del alumno.

Grados de autismo, capacidad intelectual e inteligencias múltiples

Según la Real Academia Española (RAE) la inteligencia es la capacidad para entender o comprender; para resolver problemas; conocimiento, comprensión, acto de entender; sentido en que se puede tomar una proposición, un dicho o una expresión; habilidad, destreza y experiencia.

Los grados de gravedad del autismo, están en plena discusión. El nuevo DSM-V aporta los niveles de gravedad del Trastorno del Espectro Autista, estos se suelen definir según la necesidad de ayuda que necesitan en 3 grados: Grado 3 (necesita ayuda muy notablemente) Grado 2 (necesita ayuda notable) Grado 1 (necesita ayuda). Estos niveles de gravedad están definidos según el grado de comunicación social y los comportamientos restringidos y repetitivos. En el diagnóstico según el DSM-V se debe especificar también si el Trastorno del Espectro del Autismo va acompañado o no de déficit intelectual; si tiene un deterioro en el lenguaje según el grado de funcionamiento verbal; si está asociado a una afección médica o genética, o a un factor ambiental conocido; si está asociado a otros trastornos del desarrollo neurológico, mental o del comportamiento; y si existe catatonia asociada.